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Profundización o Restauración


La advertencia es categórica: o se profundizan los cambios en aquellos países de gobiernos progresistas en América Latina o la derecha con la complicidad y el apoyo de Washington retomará el poder para imponer su modelo represivo en lo político, y neoliberal en lo económico. Así analiza la coyuntura sociopolítica de la región el destacado sociólogo y politólogo argentino Atilio Boron.
En el desarrollo de dos charlas que dictó durante el Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo de Buenos Aires y que recoge en esta síntesis el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, Boron hizo un pormenorizado análisis de la situación política del hemisferio, sus escenarios, las amenazas que enfrentan los gobiernos progresistas, y planteó una agenda para un proyecto transformador en las naciones latinoamericanas.
La lucha emancipadora tiene que ser continental, dijo, y recomendó simultáneamente avanzar en procesos integracionistas como la ALBA, Unasur, el Banco del Sur, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe.
Una independencia con mucha dependencia
Con la autoridad académica que lo caracteriza, este científico social señaló que el proceso del bicentenario de la independencia de las naciones latinoamericanas es inconcluso y que uno de los mayores obstáculos es el imperialismo norteamericano con sus aliados locales, los grupos dominantes criollos.
“La lucha por la igualdad y la democracia es muy demorada. Es una independencia con mucha dependencia, no obstante que los avances en materia de resistencia a las políticas neoliberales en varios países de la región son muy positivos”, acotó.
Su condición de observador político, catedrático universitario y analista de la realidad socioeconómica de América Latina le permite tener una visión muy certera de los fenómenos sociales que vienen suscitándose a lo largo y ancho del continente. Ph.D. en Ciencia Política de la Universidad de Harvard, Magister en Ciencia Política de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) de Santiago de Chile, y Licenciado en Sociología con diploma de honor de la Universidad Católica Argentina de Buenos Aires, Boron cuenta además con una amplia experiencia como docente. Desde 1986 está vinculado con la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), de la cual fue su vicerrector, es Investigador Superior del Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Argentina (CONICET). Entre 1997 y 2006 se desempeñó como secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), ha sido profesor visitante de varias universidades del mundo (entre ellas, Columbia, MIT, UCLA) y actualmente se desempeña como director del PLED, el Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Autor de varios libros, entre los cuales se destaca “Imperio e Imperialismo“, que obtuvo en 2004 el Premio honorífico de ensayo Ezequiel Martínez Estrada de Casa de las Américas. Por su acuciante actividad investigadora y sus profundos análisis de la realidad latinoamericana, en julio de 2009 le fue concedido el Premio Internacional José Martí por parte de la UNESCO.
La batalla de las ideas es fundamental
En la guerra de los pueblos contra el neoliberalismo y la hegemonía norteamericana, Boron recuerda lo que dijo José Martí: “De pensamiento es la guerra que se nos libra; ganémosla a fuerza de pensamiento.” Es decir, dirigir esta guerra con criterio político es el único modo de ganarla, por eso, agrega, “la batalla de las ideas es fundamental para enfrentar la dominación ideológica, el control monopolista de los medios de comunicación y de las escuelas de economía”.
Pero al mismo tiempo, dice, se debe lograr coordinar la resistencia social para dar la batalla contra el capitalismo. “Los movimientos sociales y las fuerzas populares no pueden dar una lucha local, parcial y parroquial, sino que es necesario concretar una coordinación mundial de todas las resistencias a lo largo y ancho de todos los continentes”, explica.
Lo cierto, colige, es que frente a la crisis de civilización que enfrenta la humanidad, “el mundo no resiste un siglo más de explotación capitalista, porque sostener un sistema consumista como el que practica es insostenible”.
Cuatro realidades sociopolíticas en Latinoamérica
Dentro del contexto latinoamericano, Boron sostiene que claramente se pueden determinar cuatro realidades sociopolíticas:
1. Cuba constituye la excepción en el continente; una revolución triunfante que ha construido un Estado de nuevo tipo y una sociedad no capitalista.
2. Venezuela, Bolivia y Ecuador, cuyos gobiernos impulsan un proyecto radical de transformación social, política y económica pero aún en medio de un Estado capitalista y una sociedad burguesa. No hay solución dentro del capitalismo, es la convicción de estos gobiernos, algo que los distingue de los del siguiente grupo.
3. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, países gobernados por líderes de centroizquierda que no ponen en cuestión la ruta del capitalismo. Su acento está en el impulso de programas de amplio calado social y en un cierto posicionamiento internacional que, en ciertas circunstancias puntuales, los convierte en socios privilegiados de Venezuela, Bolivia y Ecuador.
4. Países gobernados por la derecha: México, Colombia, Chile y Perú, que mantienen y defienden el modelo neoliberal y son obsecuentes con los dictados de Washington.
Amenazas para el proceso de transformación

Boron es reiterativo en que el principal obstáculo para el desarrollo socioeconómico de los pueblos de América Latina es la hegemonía norteamericana y sus aliados, las oligarquías locales que por proteger sus intereses tienen espíritu de cipayo.
A ello hay que agregar los gobiernos obsecuentes de Washington que en Latinoamérica son una piedra en el zapato para la integración regional como los de México, Colombia, Chile y Perú.
Con estos socios, el Departamento de Estado y el Pentágono dirigen su acción hacia “el control exclusivo de la gran cuenca amazónica, el corazón latinoamericano que alberga grandes riquezas en materia de petróleo, gas, minerales estratégicos, agua, biodiversidad y potencial alimentario”, sostiene este politólogo argentino.
Paraguay bajo ocupación
Además, Boron viene alertando sobre las acciones de ocupación que está desarrollando el gobierno norteamericano en Paraguay, sin que haya logrado despertar la suficiente solidaridad y compresión de la región respecto a lo que está ocurriendo en este país.
“Paraguay está ocupado administrativamente por Estados Unidos; sus agentes torpedean al gobierno de Fernando Lugo y han logrado parar en el Congreso de esta nación el ingreso de Venezuela a Mercosur, que es un proyecto de integración política y económica incompatible con los intereses a largo plazo de Washington”.
En efecto, explica Boron, “el gobierno de Lugo es un inaceptable estorbo para los designios estadounidenses en la región. Si bien hasta el momento Lugo se ha cuidado de mantener muy cordiales relaciones con la Casa Blanca y ha consentido el irritante protagonismo de la embajada en los asuntos internos del Paraguay, un amplio espectro del establishment estadounidense lo percibe con mucha aprensión y lo sataniza como el peligroso bienhechor que, a pesar suyo, puede convertirse en el catalizador de procesos políticos mucho más radicales, al estilo de los que existen en la vecina Bolivia o en el más lejano Ecuador. En las afiebradas alucinaciones de los halcones del Pentágono y el Departamento de Estado, Lugo aparece como una suerte de Kerensky tropical que al igual que su predecesor ruso terminará abriendo la puerta a una insurgencia plebeya de incalculables proyecciones y grávida de serias repercusiones en la geopolítica regional. Esto es así porque Paraguay ocupa un lugar privilegiado para cerrar, desde el Sur, el anillo de bases militares que rodea la gran cuenca amazónica, fuente de toda clase de recursos energéticos, biodiversidad, minerales estratégicos y agua, sobre todo agua. Esa es la razón por la que dos bases ya se han instalado en ese país, en Pedro Juan Caballero y en Mariscal Estigarribia”.
Agenda para un proyecto de transformación
No obstante las múltiples amenazas de Washington y de sus lacayos en el hemisferio, Boron considera que la vía para seguir avanzando en los procesos reformistas y de emancipación está en su profundización.
Por eso su advertencia: “Los procesos políticos de cambio en América Latina o se profundizan o la restauración conservadora es inevitable”.
En ese sentido, el desafío de los gobiernos progresistas es mostrar resultados concretos en reformas sociales, políticas y económicas, por lo cual este politólogo se permite plantear una agenda de temas para un proyecto transformador América Latina que, a manera de enunciado, comprende:
- Repudiar y anular la deuda externa.
- Modificar los regímenes tributarios regresivos, condición necesaria para la reconstrucción del Estado destruido por las políticas neoliberales.
- Profundizar la distribución del ingreso.
- Volver a convertir en bienes públicos derechos esenciales como la salud, la educación, la vivienda, la seguridad social, la recreación.
- Recuperar los recursos naturales.
- Avanzar en los procesos de integración supranacional.
- Impulsar nuevas formas de democracia participativa, que supere las formas arcaicas de la democracia liberal.
No se trata de imponer un esquema uniforme, un modelo único de cambio, porque cada país tiene sus particularidades, sus tradiciones políticas y sus propios métodos para acometer las reformas. Parafraseando el poema de Antonio Machado, Boron concluye diciendo: “militante, no hay modelo, se hace el modelo al andar”.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=115445

BICENTENARIO: 200 AÑOS DE EDUCACIÓN


La escuela, el país y la vida

Estas líneas remiten al Bicentenario de esa Revolución inconclusa que puso, negro sobre blanco, los modelos de país alrededor de los cuales se vienen proyectando las disputas de los últimos dos siglos, y que se expresan con creciente claridad en nuestros días. La discusión entre un país para pocos o un país para todos pareciera ser hoy la madre de todas las batallas. Y, a propósito de ello, la educación tiene algo que decir.
De aquellos vientos fundacionales recuperamos la memoria fundamental de Simón Rodríguez, tal vez el primer educador popular de Nuestra América. Maestro de Simón Bolívar, concebía a la educación como un acto esencialmente político, cuya tarea era la de formar hombres y mujeres libres, solidarios, útiles, iguales y partícipes de un caminar y una construcción compartidos.
Se asocian a Simón Rodríguez tanto la exigencia de originalidad como de una efectiva responsabilidad del Estado en materia de garantías por la educación, definida a la vez como derecho social y como instrumento para la ciudadanía: «La instrucción pública en el siglo XIX pide mucha filosofía: el interés general está clamando por una reforma; y la América está llamada por las circunstancias a emprenderla. Atrevida paradoja parecerá, no importa: los acontecimientos irán probando que es una verdad muy obvia: la América no ha de imitar servilmente, sino ser original». Reclama en sus palabras formar, educar desde la niñez y hacer obligatoria la educación pública. El rol del conocimiento es fundamental: «El único medio de establecer la buena inteligencia es que todos piensen en el bien común y que este bien común es la república. Sin conocimientos, el hombre no sale de la esfera de los brutos y sin conocimientos sociales es esclavo. El que manda pueblos en este estado se embrutece con ellos. En creer que gobierna porque manda, prueba ya que piensa poco. En sostener que sólo por la ciega obediencia subsiste el gobierno, prueba que ya no piensa. Los conocimientos son propiedad pública». Más aún, critica ácidamente a la educación privada: «Hacer negocio con la educación es... diga cada lector todo lo malo que pueda, todavía le quedará mucho por decir».
Muchas de sus ideas se tomaron –y traducidas en clave liberal-social– en Argentina, varias décadas más tarde, cuando el nuevo orden da lugar a la configuración del Estado Nacional. Es en el marco de esa tarea histórica que la clase dominante confronta con el viejo poder ideológico y material de la Iglesia Católica; y con la rebeldía de los inmigrantes anarquistas y socialistas tras el genocidio de los pueblos originarios. Las contradicciones en el interior de la clase dominante pueden resumirse en las ácidas críticas que la Iglesia Católica dirigía contra Sarmiento o las resistencias de la nueva oligarquía terrateniente formada por Roca a reconocer el derecho a la educación de los sectores populares
En esta complejidad habrá que analizar los aportes de la brillante elite intelectual que en el último cuarto del siglo XIX modeló el sistema educativo: en él habitaban tendencias democratizadoras en coexistencia con perspectivas clasistas, racistas y sexistas. Así, vale recordar la exigencia de una escuela estatal –definida entonces como pública– común, obligatoria, laica y científica para cuyo despliegue el Estado Nacional se convertía en garante eficaz e indelegable. Criticada duramente por las corrientes más retardatarias del pensamiento oligárquico y católico, este modelo pedagógico se construyó sobre una cultura escolar cientificista y excluyente de otras perspectivas culturales, como la que portaban los hijos de inmigrantes, los pueblos originarios y a menudo los propios docentes. La decisión política con que se llevó adelante esta construcción se expresó en una verdadera y profunda democratización del acceso a la educación. Y a pesar de su marca inequívocamente autoritaria, se desarrollaron en su seno experiencias emancipadoras con maestros que debieran ser retomadas hoy para una política educativa sustancialmente democrática.
Sólo muy rápidamente mencionaremos a algunos de los referentes pedagógicos principales, comenzando por Carlos Vergara, que generó prácticas de gobierno colectivo con los educandos, Jesualdo Sosa y Luis Iglesias, que desarrollaron propuestas pedagógicas (y por tanto políticas) que ligaban la escuela a la vida, recuperaban los saberes y preguntas de los educandos, establecían modelos de trabajo escolar activos, colectivos, y transformadores; Florencia Fosatti, quien creó en la década del 30 en Mendoza los tribunales infantiles como modo enteramente novedoso de formación para la ciudadanía y otras mujeres docentes, como las hermanas Cossettini, que vincularon con notable fertilidad el arte y la educación formal. También la Universidad fue materia de disputa y es así que la Reforma Universitaria de 1918 generó una reacción a la cultura clerical entonces dominante para construir una institución de alto nivel científico, comprometida con los intereses y necesidades de las mayorías sociales.
Paralelamente, el sector privado fue logrando sucesivas conquistas en la defensa de sus privilegios: financiamiento público (1947), enseñanza religiosa en escuelas oficiales (1944 y 1947), creación de la Superintendencia de Enseñanza Privada (SNEP) y de un cuerpo de inspectores sólo para el sector privado (1960) y la autorización para la diversificación curricular (1964). Otro mecanismo que implicó un retroceso en la responsabilidad del Estado Nacional fue la política de transferencias. Entre 1955 y 1992, el Estado Nacional convirtió al Ministerio de Educación de la Nación en un Ministerio sin escuelas.
Continuidades y rupturas

El golpe militar perpetrado en 1976 fue paradigmático en su faceta mercantilista y represiva. El Estado Nacional conservaba un fuerte poder de control del sistema educativo con fines represivos y elitistas, que se expresó de distintos modos, desde la eliminación directa de docentes y estudiantes hasta la prohibición de la teoría de conjuntos en Córdoba por su inducción a formas de pensamiento colectivizantes y, por tanto, sospechosos de un inocultable contenido comunista.
Como contrapartida de este molde represivo devastador, el Estado nacional desplegó una política de desrresponsabilización de la educación por vía de las transferencias educativas. Luego del turbulento interregno alfonsinista –plagado de contradicciones– le cupo al gobierno de Carlos Menem impulsar la política que daría forma definitiva al modelo neoliberal-conservador.
Entre sus aspectos más significativos, caben consignar los siguientes. En primer término, una fuerte reformulación del papel del Estado, que a partir de esta etapa fue configurado como un verdadero «Estado evaluador» que desplegó nuevos dispositivos de regulación y control del sistema educativo en clave neoliberal-conservadora: definición de objetivos, de contenidos, asignación de recursos, operativos de evaluación. Segundo, refuerzo de la concepción de educación de «calidad» como conjunto de conocimientos elaborados por expertos, legitimados por el Estado, traducido por manuales, transmitidos por docentes, absorbidos por alumnos y medidos por el Ministerio. La idea de que es calidad educativa lograr un nivel adecuado de respuestas correctas a exámenes estandarizados merece, en el mejor de los casos, ser discutida. En tercer lugar, se operó una subordinación de la educación a los requerimientos del capital, en al menos tres sentidos: intentando reformatear el sistema educativo como un mercado; subordinando los «productos» (alumnos) y «procesos» (currícula) a los requerimientos de la producción capitalista; y empujando a las instituciones educativas a adoptar la lógica de funcionamiento gerencial que caracteriza a las empresas. Cuarto, deterioró, intensificó y enajenó al docente, empeorando todas sus condiciones de trabajo. Quinto, la Ley Federal propició un cambio de estructura académica (pasaje de nivel primario, secundario y superior a Educación General Básica y Polimodal) que se vivió como un verdadero tsunami pedagógico.
El resultado de estas políticas fue la profundización de la desigualdad educativa, entre otras injusticias que perpetró el modelo neoliberal-conservador que hizo eclosión en los primeros años del siglo XXI, en nuestro país y en buena parte de Nuestra América.
Debates y reconstrucciones

Los gobiernos de Nuestra América defienden la posibilidad de un proyecto común, respetuoso de lo diverso. La mayoría de ellos se comprometió con la superación de las calamidades heredadas del neoliberal-conservadurismo.
En el caso argentino, las prioridades del gobierno de 2003 en materia educativa se orientaron a la denominada inclusión educativa. La legislación y los recursos fueron convergiendo a la superación del proceso excluyente abierto por la última dictadura. Medidas complementarias como la Asignación Universal por Hijo o la entrega de computadoras a estudiantes secundarios van en un mismo sentido. Sin embargo, la lista de temas pendientes es larga, dadas las continuidades de muchas de las condiciones heredadas del período neoliberal-conservador.
Entre otras, enunciamos la necesidad de poner coto a los privilegios del sector privado. Segundo, reiteramos la exigencia de revisar el concepto de calidad educativa –que no puede ser identificado con los resultados de exámenes padronizados–. La educación pública debe formar hombres y mujeres libres, con autonomía de pensamiento, capaces de desarrollar todos los aspectos de su personalidad, contribuyendo así a la construcción de un proyecto colectivo e igualitario.
Estas definiciones también llevarán a transformar el proceso de trabajo docente, mejorando sus condiciones materiales, promoviendo ámbitos de reflexión individual y colectiva sobre su práctica pedagógica, y reformulando las propuestas de formación –tanto inicial como permanente– para ligarlas a las necesidades que emergen de su trabajo en el aula.
También implicará reformular la relación de la educación con su contexto, superando los muros que separan a la institución escolar del territorio que la contiene. Formar para una ciudadanía plena, para una democracia protagónica y participativa, para un modelo económico que propicie el autogobierno y la solidaridad de los productores. En fin, estas ideas se vienen debatiendo en ámbitos aún restringidos, pero aportan a un horizonte que supondrá una total reconfiguración de la educación.
Se trata de recuperar el legado de Simón Rodríguez, de Carlos Vergara, de Florencia Fosatti, de Jesualdo Sosa, de Luis Iglesias, de las hermanas Cosettini y de miles de maestros anónimos que construyeron (y construyen) una pedagogía de la justicia, de la igualdad y de la emancipación. En este tiempo en que lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer, tenemos una oportunidad de efectivizar para Nuestra América la consigna que hizo suya la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera): «Ningún niño sin escuela, ningún docente sin trabajo, ningún conocimiento oculto, ninguna cultura negada».

Pablo Imen
Pedagogo

Se Fracturo la FUSL

El día 17 de Diciembre marco un antes y un despues en la Politica de la UNSL. Por la noche dio comienzo el Congreso de la Federacion Universitaria San Luis (el comienzo de lo esperado). El debate se centro en la Separacion de las Elecciones Gremiales de las Elecciones de Co-Gobierno, allí hizo incapie el MUI junto al MPE. La propuesta fue esa, la separacion de las elecciones para Democratizar los Espacios de Participación de Tod@s los Estudiantes.
Este planteo se le hizo a la Presidencia de la FUSL (Franja Morada) quienes respondieron con oponerse al pedido y no darle lugar, sin argumentos y a los gritos (quien mas alterado se veia era el Presidente de la FUA).
La falta de debate político, es algo habitual de la Franja Morada, pero a esto se le sumo la otra Nueva pata Gorila (Libres del Sur) quienes, no solo no acompañaron el reclamo del MUI y el MPE, sino que acordaron con la Franja el ingreso a la Federación. Lamentable y repudiable el papel jugado por Mov, Sur.

Por esto, invitamos a Tod@s los Estudiantes a seguir Trabajando para Democratizar la FUSL y todos los espacios de Participación.

Por una Universidad Popular, Gratuita y de Calidad!!
Que Acompañe los Procesos Transformadores de Nuestra America!!


MUI- Movimiento Universitario de Izquierda

SE APROBÓ UN 30% DEL PRESUPUESTO PARA BECAS Y ASUNTOS ESTUDIANTILES


Ayer miércoles 15, en el consejo directivo de la FCH, luego de un largo debate, se aprobó una DISTRIBUCIÓN MÁS JUSTA DEL PRESUPUESTO. Fue aprobada la propuesta de la consejera estudiantil Luciana Navarro del MUI quien arduamente el día martes, en la comisión de presupuesto, defendió las reivindicaciones estudiantiles y no cedió a la propuesta contraria.
Logramos que un 30% DEL PRESUPUESTO se destine a BECAS Y ASUNTOS ESTUDIANTILES de la facultad, duplicándose así lo que se venía invirtiendo para estudiantes hasta este año…

Esto fue posible gracias a la LUCHA CONJUNTA con todos los estudiantes y a nuestra PARTICIPACIÓN ACTIVA en el consejo directivo…

Un VERDADERO LOGRO del MOVIMIENTO ESTUDIANTIL!!! Ahora a seguir profundizando el cambio y a redoblar la apuesta frente a los desafíos que se nos presentan!!!

-Movimiento Universitario de Izquierda
Jueves, 16 de diciembre de 2010 a las 12:36

Basta de violencia hacia las Mujeres

El 25 de noviembrede 1960 tres de las hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa fueron asesinadas por miembros de la policía secreta de Trujillo en República Dominicana al regresar de visitar a sus maridos encarcelados. Eran activistas políticas y símbolos muy visibles de la resistencia a la dictadura. Fueron encarceladas repetidamente por sus actividades, por su conciencia crítica y en defensa de la democracia y la justicia. Las mariposas se han convertido en símbolo, de la lucha y la resistencia tanto popular como feminista.

Somos cada vez más las victimas de violencia familiar, hay otras formas de violencia más sutiles, que suelen pasar más desapercibidas: por ejemplo, a la violencia que se ejerce contra las mujeres en los medios públicos y privados cuando se las utiliza como reclamo, y objeto pornográfico: la publicidad, Internet, etc., son algunas de las vías actuales de comercio que dejan más divisas que el presupuesto destinado a armamento por las grandes potencias

Violencia también es cualquier forma de desigualdad y discriminación laboral, social, política,cultural, etc.

Contra todas estasformas de violencia que reflejan una estructura de poder que responde al sistema capitalista donde las relaciones entre los sexos no son igualitarias ni en el ámbitos social, económico, religioso y político, pese a todas las legislaciones a nivel nacional, y mundial, al parecer, insuficientes, hay que levantar la voz y gritar a los cuatro vientos que la VIOLENCIA, de cualquier tipo, es un atentado contra el derecho a la vida, a la seguridad, a la dignidad, la integridad física y psíquica de la víctima, y a la LIBERTAD.

Argentina cuenta con una ley (26.485) para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres que contempla agresiones en el ámbito privado y público.

El gran desafío será ponerla en práctica.

Movimiento Universitario de Izquierda
jueves, 25 de noviembre de 2010 a las 13:40

Recibe Africa apoyo de Nuevas Generaciones del mundo


El 17 Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes rechazó hoy la política de Estados Unidos y sus aliados por continuar convirtiendo a África en un espacio de juegos de poder político y económico.

Llamamos a la solución bilateral del conflicto con Etiopía sin ninguna intervención externa, señala la declaración final del encuentro culminado este martes en Sudráfrica.

El incremento de la presencia de los Estados Unidos en África a través del AFRICOM (Comando norteamericano para ese continente) usado como proyecto militar expansionista ha permitido a Washington someter a los países africanos a serias amenazas militares, critica el texto. Denuncia el establecimiento de bases militares en nombre de dicha fuerza y exige a Botswana que las retire inmediatamente pues constituyen una amenaza a la seguridad de las naciones de la Comunidad para el Desarrollo de África Meridional.
Fustiga la fundación deliberada de sociedades civiles y partidos de oposición en África por Occidente que ocasiona cambios en el régimen imperante bajo el disfraz de acciones de desarrollo.

Nos solidarizamos con la juventud y pueblo de Swazilandia y exigimos la liberación de todos los prisioneros políticos, recalca la declaración.

También condena enérgicamente la continua ocupación militar del Sahara Occidental por el reino de Marruecos y pide el respeto al derecho del pueblo saharaui a la auto-determinación e independencia.

El gobierno marroquí, agrega, debe poner inmediatamente fin al bloqueo de los territorios ocupados del Sahara Occidental y permitir la entrada en el territorio a observadores internacionales y medios de comunicación independientes.

Hacemos una llamada de atención para el levantamiento inmediato de las sanciones económicas en Zimbabwe que causan dolor y sufrimiento a este pueblo, indica el texto antes de solidarizarse con el enfoque revolucionario en África.

Felicitamos, enfatiza, al pueblo de Angola por el proceso de reconstrucción que se está implementando en ese país, y nos solidarizamos con las naciones de África Occidental inmersas en crisis, golpes de Estado e inestabilidad política.

La declaración llama al detenimiento de las violaciones de los derechos humanos en Sudán, particularmente en Darfur, y condena la participación de los aliados imperialistas en los asesinatos de jefes de Estado de Burkina Faso, entre otros.

Última actualización el Martes, 21 de Diciembre de 2010 20:30